“Los incendios son cada vez más frecuentes en nuestra provincia y la sociedad está reaccionando con menos indiferencia ante el daño ambiental que producen. Por ello, es necesario cuanto antes que Tucumán tenga una política de prevención y de manejo del fuego”, apunta Alejandro Brown, director de la fundación ProYungas.
La entidad acaba de desarrollar un visor de fuegos en ambientes naturales del NOA con el objetivo de poder realizar monitoreos y diagnósticos que permitan prevenir incendios a mediano y a largo plazo. Este visor presenta estadísticas sobre eventos de quemas ocurridos desde el 2000 y allí se hace evidente cómo se fueron incrementando los eventos.
Brown detalló que el nuevo visor de ProYungas, que se maneja con información de la NASA y con filtros especiales, hace posible detectar un incendio y dar aviso cuando es de una magnitud considerable o cuando está cercano a poblaciones o empresas del campo.
“Se vienen dos meses muy complicados. Hay diferentes situaciones que ponen en peligro a la provincia. Por ejemplo, la tradicional quema de pastizales que utilizan los campesinos como herramienta para favorecer el rebrote de pasto. Con esta práctica eliminan la maleza seca, pero generan un evento de alto riesgo teniendo en cuenta la falta de lluvias y el pronóstico de vientos zonda”, comentó.
Por otro lado, Brown criticó que todavía existan quemas de cañaverales siendo esta una práctica prohibida y penada por la ley, pero que no se puede erradicar.
El experto remarcó, asimismo, otro dato preocupante: “como consecuencia de la pandemia, se fortaleció la necesidad de las personas de estar en contacto con la naturaleza. Y eso es bueno. Pero al mismo tiempo hay más descuidos y situaciones de imprudencia que se dan especialmente los fines de semana por la cantidad de gente que recorre los cerros y otros espacios naturales. “Deberían los gobiernos municipales y las autoridades de la UNT ser más activos en los controles y en las tareas de prevención”, sostuvo. Por último, resaltó que se necesitan más controles sobre los basurales clandestinos porque pueden ser focos de incendios.
“El cambio climático va a incrementar las posibilidades de que haya más incendios. Urge encarar este tema desde la política y hacer prevención. Esperar las lluvias no puede ser la única herramienta que tengamos para enfrentar estos desastres”, protestó.